El desafío de las clases online

Valentina Galaz

La metodología para desarrollar una clase online es evidentemente muy diferente a la clase presencial. En lo que ahora es Escuela de Flautistas, he puesto a prueba muchas metodologías que lleven a los/las estudiantes a tener motivaciones y convicciones fuertes para sostener su estudio. 

Sin duda, uno de los tópicos (fuera de la música) que más he conversado con ellos acerca de su experiencia es que: el sistema educativo ‘formal’ no estaba preparado para el cambio rotundo que vivimos en 2020. Los profesores de aula no entendían, ni sabían cómo aplicar una interacción dinámica para sus clases. Realmente se requiere un sistema, un modelo. El e-learning llegó hace muchos años (2000 aprox.) y en el 2020 (forzosamente) se instaló para quedarse.

Para sus clases, cada estudiante recibe un instructivo para descargar, con todas las indicaciones a necesarias.

Se han realizado numerosos estudios de cómo se retrocedió en ámbitos de estudios académicos (por no poder realmente llegarle a los estudiantes) y en contraste a esto, se avanzó exponencialmente en el consumo de cursos ‘pre grabados’ y formaciones online que ya contaban con la aprobación social.

Es una gran contradicción, porque lo más lógico sería que la búsqueda del conocimiento hubiera disminuido, pero no. Aumentó y creció enormemente.

Esto es lo que la mayoría de los profesores de aula no saben: en el ambiente de la creación de contenidos, se habla de ‘micro aprendizaje’ (micro learning). Esto quiere decir que debes dividir los conocimientos en micro conocimientos. Por otro lado está la falta de concentración por causa del sobre estímulo que recibimos diariamente con las pantallas. Las personas evalúan en los primeros 3 segundos, si el contenido que están viendo, les parece atractivo. Por eso es tan difícil que un alumno (sin compromiso real) logre permanecer viendo el video de la clase grabada sin perder el foco: adquirir el conocimiento, depende de su atención. Pero cuando decimos ‘evalúan’, en realidad estamos hablando de la conexión que se establece también con quien está frente a el/ella.

Escuela de Flautistas nació en 2021, mi nombre es Valentina Galaz, soy la creadora y me dedico a dar clases online hace más de 6 años. Tengo más de 200 estudiantes en mi academia a partir de esa fecha, es probable que en total ya hayan pasado 300 alumnos desde mi inicio. Algunos son estudiantes de clases individuales, otros de clases grupales. Hay quienes compraron mi curso pre-grabado, el e-book y prontamente vienen más cosas. Estudié mi carrera universitaria, soy Lic. en flauta traversa, me encanta la investigación y he podido realizarme como flautista en cada ambiente musical que me parece interesante y cautivante. He ido experimentando en cada situación musical,  para finalmente dedicarme a lo que más amo hacer que es: música de cámara, con raíces latinoamericanas.

Ahora bien, en 2020, en pleno encierro, todos nos vimos en la obligación de grabar dentro de nuestras casas. Este fue el primer video que grabé para mi canal de YouTube:

En ese momento trabajaba en una escuela artística, perteneciente al Estado, acá en Argentina. Disfrutaba mucho de enviarles videos a mis alumnos, fue una época difícil y los docentes (millennials) tuvimos que ayudar a alfabetizar, digitalmente, a una comunidad muy grande. Ese video fue creado luego de haber editado mucho material para esa institución educativa, que recuerdo con mucho cariño.

Adquirí con el tiempo una cámara Logitech C920, un micrófono Blue Snowball, un par de audifonos Audiotechnica, un sistema de iluminación enorme, una pantalla verde y una computadora que soporte mucha exigencia. Sin contar la cantidad de pequeños accesorios que facilitan la situación cuando estás frente a la cámara. Así que mis clases no son una simple videollamada.

Video de bienvenida a los/las estudiantes

Me preguntan constantemente cómo doy las clases, como las organizo, como las planifico, de donde saco ejercicios simples para flautistas iniciales. Aquí va:

Mi primer consejo es que tengas un material organizado para que el estudiante sepa desde donde va a comenzar y hasta donde puede llegar. En mi caso, hace un par de años reuní varias melodías y obras por niveles y creé un ‘cuadernillo’ imprimible, era el material que usábamos para nivelar a los alumnos principiantes. 

Este año lancé un E-book, donde además comparto ejercicios, desarrollo algunos textos sobre el apoyo, el bostezo, las escalas y la organización del estudio. Tengo una profunda admiración por el maestro Michel Debost y su inmenso aporte realizado con el libro ‘Una flauta sencilla’, así que mis textos están basados en mucha información aprendida allí y complementada con mi estudio personal (18 años de estudio) y la experiencia de clases (16 años dando clases).

Así de organizado debe verse el espacio de clases

Pero no todo es ‘método técnico’. Desde la primera clase, se hace necesario desarrollar un vínculo fuerte con los alumnos, esa confianza permite que los estudiantes desarrollen autonomía, saben que no serán juzgados en la clase, sino acompañados sea cual sea la situación que les ha tocado vivir en su estudio personal en la semana. 

Es interesante ver cómo desarrollan su confianza y su enfoque musical, cada quién tiene libertad de hacer su propio camino.

En base a esto, fui grabando más videos para mi canal de YouTube:

Si bien es cierto la calidad de los primeros videos no es la más óptima, en los comentarios se deja entrever la necesidad que había de abrir un diálogo fluido sobre estos temas, con alguien que fuera más ‘accesible’. Siempre he tenido la convicción que a los estudiantes más iniciales, hay que mostrarles las posibilidades y que puedan sentir motivación por avanzar y realmente desenvolverse en la música. 

Este año me propuse, además, llevar a mis estudiantes avanzados a un nivel en el que pudieran realmente mejorar su situación laboral. Entonces fue necesario complementar las preguntas típicas de flautistas, con aquellas que tienen que ver con el escenario y las emociones, entonces se agregaron las siguientes:

¿Cómo te sientes preparando esta obra? ¿Qué micrófono podrías usar en un concierto? ¿Cómo hacer una buena prueba de sonido? ¿Cómo está tu espacio de práctica? ¿como vas a prepararte físicamente para tocar ese repertorio? ¿Cómo activarás tu cuerpo antes de salir al escenario?

 También he podido poner a prueba ciertos sistemas de planificación del estudio para cada uno, de acuerdo a la carga horaria que tenían en sus trabajos y a la energía disponible. 

En esto me baso cuando planifico una clase individual (que son mentorías) y una clase grupal: en guiar a cada estudiante hacia aquello que les apasiona. Es dinámico, me hace salir de mi zona de confort constantemente y debo usar recursos creativos, pero ojo: los/as estudiantes de Escuela de Flautistas son personas comprometidas con su proceso, así que luego de la clase, ellos/ellas estudian. Se entiende que su avance depende de ellos/as más allá de lo estimulante que sea la clase. Yo doy todo de mí y ellos/as también.

Todos/as comenzamos queriendo enseñar ej Ejercicio n°1 de Moyse, ¿no?. ¿Qué tan frustrante fue para ti darte cuenta que el alumno necesitaba aprender muchas cuestiones más simples antes? Si, quizás exagero con lo de Moyse y simplemente usaste el cabezal en la primera clase. Pero ¿cuánto tiempo se puede demorar un alumno en realmente llegar a desarrollar su sonido? ¿de qué depende? ¿lograste observar realmente esto?

El profesor debe saber estas cosas, para darle la tranquilidad al alumno. Sus pasos serán guiados a buen puerto. En la primera clase, el alumno merece saber cuánta preparación tienes para acompañarlo. Tanto alumnos iniciales, como intermedios y avanzados, tienen el mismo temor al comenzar: ¿voy realmente a aprender en la clase online? 

En la práctica, mis alumnos tienen acceso a una plataforma, a la que acceden con su correo electrónico y pueden ver el archivo completo (y organizado) de sus clases. Sí, sus clases quedan grabadas y lo más estimulante (para mi) es saber y ver que repiten sus clases, por ahí hasta 6 o 7 veces. Vamos trabajando minuciosamente en todos los aspectos que sean necesarios, clase a clase. Puede ser aire, digitación, lectura de partituras desde cero, postura, evitar dolor y tensión, desarrollo de la propiocepción. Se complementa con el acceso al E-book, ejercicios complementarios creados por mi y repertorio adicional.

Así luce la sala de clases de cada alumno/a

Me transformo en su coach, para llevarlos al siguiente nivel. Los alumnos tienen mucha sed de conocimiento y experiencias novedosas, hay que estar dispuestos a entregar esos estímulos.

En este video, les explico como se ‘afina la flauta’ https://www.youtube.com/watch?v=1h3LYjdVVE8

Fue interesante procesar esta información sobre la afinación, diagramé en papel, tuve que sintetizar muchos años de estudio en un video que fuera realmente un aporte a mis seguidores. El contenido de Youtube y el de Instagram es bastante diferente, en la primera plataforma, los seguidores se quedan más tiempo viendo, te transformas en un archivo de su biblioteca. En cambio en Instagram todo es más fugaz y volátil. Son dos espacios muy potentes

Volviendo a las clases grupales, la interacción es más dinámica todavía: tienen su clase en vivo, posteriormente su respectiva grabación y en el transcurso de la semana, reciben micro videos y ejercicios  técnicos. La idea es que su estudio semanal esté basado en los ejercicios que les propongo. De esta manera, en el transcurso de la semana, me enviarán videos y recibirán más correcciones. Alternamos una clase técnica con una clase netamente de repertorio latinoamericano. Usamos melodías de nuestra cultura para trabajar el desarrollo del sonido y la técnica. 

Micro videos para clases grupales

Durante la clase, todos los alumnos tocan, en la sala somos máximo 05 participantes. Es fundamental entender que escuchar al/la compañero/a también trae información para uno mismo, tu compañero es tu espejo. Todos tocan los ejercicios, hacemos una ronda de práctica en donde se trabaja además el tema de la exposición. En las clases individuales todo está muy ‘entre nosotros’, es fundamental la apertura a conocer a otras personas para que la música también comience a cobrar vida. No es solo tocar para sentirme a mi, es tocar para otras personas. En ese sentido, creo que el espacio ya se abre y pasa a generarse una polisemia: el espacio de la clase, toma diversos significados.

En lo que al lenguaje musical respecta, en Julio comenzamos un ‘Laboratorio de lenguaje musical’, en donde abordaremos el estudio teórico, pero desde la experimentación. Por eso lleva ese nombre. La teoría si no se experimenta, es más bien estática. Abriremos horarios para tener salas con cupos muy limitados, porque ante todo siempre se privilegiará la calidad de la clase y el contacto. 


Valentina Galaz

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Valentina Galaz. es Licenciada en Flauta Traversa por la Universidad Nacional de Cuyo, (Mendoza, Argentina). Recibió su título con calificación máxima en su concierto-examen y defensa oral de su tesina “El silencio como metáfora en la obra Hojas de otoño, égloga para solo de flauta, del compositor chileno Cirilo Vila” (2019). Se ha perfeccionado con L. Nilsson, B. Plana, C. Schroeter, A. Almarza, J. Walker, T. Coelho, S. Pallottelli, S. Hornsby, T. Andeir, C. Erlander. 

En 2012 recibe una beca para realizar estudios en Brasil, en 2014 la beca de ‘Rancagüinos en el extranjero’ y, en 2015, gana los fondos para el fomento de la música nacional en homenaje a Cirilo Vila en EEUU. En 2021 crea Escuela de Flautistas, una plataforma online para flautistas de todo el mundo.


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